YO TENIA DOS AMIGOS
Hace cuatro años me inicié al padle por insistencia de mi mujer y el resultado no pudo ser mejor. Venía del tenis y el padle me parecía demasiado sencillo como para probarlo, pero la falta de ejercicio durante los meses de invierno hicieron iniciarme en este deporte.
Las espectativas que comenzaron muy bajas pronto se elevaron por los aires, era sencillo, divertido y conseguías mantenerte fisicamente, las clases sirvieron además para conocer gente y los torneos del padle se hacían cada vez más emocionantes e interesantes y eso que no he logrado ganar ninguno.

Pero lo realmente grande de este deporte es la rapidez con la que lograbas hacer amigos, una competitividad sana y una generosidad en el terreno de juego sirvieron para que pronto, un grupo de ellos, se destacaran sobre los demás y organizasen partidos entre ellos, se generasen torneos propios y hasta se abriesen su propia web
para estar informados de los eventos mas relevantes.

El ambiente era inmejorable y la amistad bastante profunda, a veces con alguna regañina como en los buenos matrimonios, pero siempre había una escusa para estar juntos, organizar algún torneo y beber unas cervezas
Pero como en todo en esta vida siempre hay ovejas negras y aceitunas podridas.


El pasado martes Jose Luis y yo nos quisimos recuperar el ajustado partido que la semana anterior habíamos perdido.
Retamos a nuestros contrincantes (que no pienso nombrar), con el único fin de desquitarnos moralmente y quedamos para un nuevo partido. Para animarlo caldeamos un poco el ambiente mediante correos provocativos y tratar de desanimar al contrario.
Pero la realidad asomó enseguida, tanto Jose Luis como yo tuvimos un mal día y desde el principio no entraba ni una pelota en su sitio, todas iban fuera, por un dedo pero iban fuera. Pronto nuestros contrincantes se dieron cuenta de ello y se aprovecharon de las circunstancias.
Punto tras punto iban enlazando juegos, nosotros hacíamos lo que podíamos, pero se nos iban fuera. Despues del primer set quisimos recuperarnos animándonos entre nosotros, ... pero se nos iban fuera.
Al perder el segundo todo se nos vino abajo, habíamos perdido el partido, aun así sacamos fuerzas de nuestras flaquezas y les retamos a un tercero con el fin de conseguir el set del honor, ... pero se nos iban fuera.
No levantábamos cabeza, tras la pérdida del tercer set el mundo se nos vino abajo. el desánimo fue total. Aun así y debido a nuestro pundonor nos levantamos del suelo con herida de muerte, nos miramos a la cara y dijimos "no nos vamos a ir sin ganar un solo set" y les retamos a un cuarto, ... pero se nos iban fuera.
La pérdida del cuarto set no se la deseo a nadie, la humillación era mayúscula, nada podía doler más que la pérdida de un cuarto set y menos por el tanteo encajado, los juegos se habían desarrollado con tanta rapidez que todavía faltaban veinte minutos para terminar la segunda hora y eso que uno del equipo contrario llegó a la cita 15 minutos tarde.
Con cierta sorna nos retaron a un quinto set "quizá ahora lo ganais y al menos os llevais algo a casa...." con musiquilla de cachondeo en el fondo de la frase nos dolió muchísimo, pero nuestro honor moral estaba por encima de nuestra derrota y aceptamos el reto, ... pero se nos iban fuera.
Eso no se hace a un amigo, no nos hemos portado tan mal con ellos, no perdonaban ni una, no nos pasaban ni una .....
Yo tenía dos amigos
Carlos I
el empeorador

Andrés dijo
Yo, esto,...ejem,..
a mí me ha dicho Alfonso que me meta aquí y,..
estoooo Carlos, yo te aprecio, de verdad
2 Noviembre 2006 | 07:38 PM